martes, 7 de junio de 2016

Chequeando La Herradura (Perú)

Cuando vivía en Lima, uno de los spots que más solía surfear era La Herradura.


Mi maestro local y guía dentro y fuera del agua, Don Alfonso Coronel, siempre me llevaba. Lo mismo que mis buenos amigos peruanos Franco, Ramón o Jose; o la spanish crew, que tampoco solía perderse los mejores baños de allí.


En el distrito de Miraflores tenía a un paso la Costa Verde, a la que solía bajar caminando para surfear Makaha, La Pampilla o Punta Roquitas. Cuando el mar se ponía grande me iba a La Herradura, un poco más al sur, ya que es una ola de mejor calidad y menor contaminación. Eso sí, el agua solía estar un par de grados más fría allí.


Para los que no lo sepan, La Herradura es el mejor pointbreak que hay en Lima. Rompe en una bahía relativamente desierta en el distrito de Chorrillos. Está completamente aislada de la ciudad pese a estar muy cerquita de ésta. Sólo la une una carreterita en la que posiblemente si vas caminando con la tabla o haciendo ejercicio seas atracado, sobre todo de noche. Por suerte para los que van en carro, en donde se aparca siempre hay un simpático hombre que, sin soltar el bate de beisbol, te vigila el coche y las cosas, ya que si no, éstas durarían un minuto allí.


Esta potente izquierda que rompe a lo largo del acantilado de la foto, se puede surfear por más de 500 metros, sobre todo en marea baja. Ese acantilado, además, te suele proteger del viento pero también te suele reventar el coche o la cabeza con las piedras que desprende. ¡Habría que tener mucha mala suerte la verdad!


La ola está dividida en tres secciones. Cuando está grande incluso en cuatro. La primera, que coincide con el punto de entrada (un salto de unos dos metros de altura) es donde están los locales, que se la bajan en la parte más crítica aprovechando el rebote que hace con las piedras y la succión de una roca grande que hay. Luego estamos los de la segunda sección, los que no queremos esperar turno.  Surfeamos las que entran más abiertas o más cerradas o en las que alguien se cae. Es aquí donde la ola te deja una buena y larga pared para hecer maniobras o pegarte algún tubillo, sobre todo si vas por la zona más pegada a las rocas, aunque ahí aumenta la probabilidad de comerte las rocas. La tercera sección (y la cuarta si está grande) se va poniendo más hueca cada vez.

Primera sección un día pequeño y onshore

La salida es casi lo más complicado. Tienes que pillar alguna ola que te deje más o menos cerca de las piedras y salir de allí como puedas antes de que entre una serie y te mande directo al hospital o al taller de tablas.


La Herradura necesita un swell sólido para empezar a romper. Las olas mejoran con el tamaño. Yo creo que aguanta todo lo que le echen. Como es una ola de calidad mundial que rompe en medio de una gran ciudad es normal que se masifique.


Yo por si acaso me encargué un 6’4 Klimax (la marca de tablas peruana por excelencia) para ver si colaba por peruano y pillaba alguna ola más jejeje es broma, la ola necesita tabla para entrar bien en ella y poder surfearla a gusto.


Todas las fotos que acabo de subir fueron hechas un día pequeño (que es cuando más cerca vas de las rocas) por la tarde, nada que ver con un día bueno. Aún así, espero que os podáis hacer una idea.
Las últimas fotos, por ejemplo, son de la misma ola. Observad lo cerca que paso de las rocas antes del segundo giro:













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