lunes, 5 de diciembre de 2016

Maldivas bombeando

Es curioso como en ciertos países del Océano Índico suelen cuadrar casi siempre olas pequeñas (Maldivas y Filipinas por ejemplo) mientras que en otros suele haber olas de sobra (Indonesia).


Por suerte, tanto en Maldivas como en Filipinas pudimos disfrutar de alguno que otro bonito swell, como este de las fotos:









Todas las fotos son de Pablo Martínez (@polyya).

jueves, 17 de noviembre de 2016

Maldivas: ¿por tierra o en barco?


En ambas sólo vas a tener que disfrutar. Del resto ya se ocupan otros:



Casi todas las fotos son de Pablo Martínez (@polyya):



Vida a bordo (nos la gestionó Max Surfaris):



Nosotros nos embarcamos en el Iruvai, un barcazo de lujo de unos 30 metros de eslora con más de 12 camarotes con baño y aire acondicionado:



La tripulación que nos acompañaba (unas doce personas) fue siempre muy atenta y simpática:



Un buen detalle de viajar en barco es que puedes moverte y dormir por donde quieras, pudiendo incluso llegar, en el mismo día, hasta las olas del sur de Male:

South Male

Otras actividades que puedes realizar a bordo son la pesca, el snorkelling y el salto olímpico desde lo alto del barco:


Antes de pasarnos a tierra, repasemos las olas que hay en Male norte:

-Chickens: rompe en una isla deshabitada. Sólo puedes llegar en barco:





-Coke´s: la isla está habitada. Te puedes quedar a dormir en ella:



-Lohis: es la ola privada del Resort de Lohifushi. Es una izquierda.

-Pasta Point: es la ola privada del Resort Tari Village. Es una izquierda.

-Sultan’s: rompe en una isla deshabitada. Es donde se hizo el campeonato Four Seasons 2016:



-Honky’s: izquierda bastante caprichosa de viento que rompe en una isla deshabitada. 

-Jails: es la derecha más constante. Rompe en la Isla Himmafushi. Todas las olas que aparecen en el video del viaje fueron grabadas allí.

La verdad es que son todas una maravilla. El agua está a 29ºC y es súper cristalina. Las olas rompen en todas las mareas y suelen tener el viento offshore todo el día casi siempre de mayo a octubre:



Por tierra:

Es la opción que mejor está funcionando, pues no tienes que convencer a nadie para ir y llenar un barco. Además, tienes mucho donde elegir. Nosotros no queríamos una isla privada, ni pagar el precio de un resort. Queríamos surfear la ola más constante, vivir la experiencia de la cultura local, comer rico y abundante y todo a un buen precio. Así que, después de mucho buscar, el mejor sitio que encontramos fue Mango Surf House, en la isla de Himmafushi:


Desde allí podíamos llegar caminando a la ola de Jail Breaks:



O ir en dhoni a Sultan's, Honky's o mismo a Jails. Todas a menos de 15 minutos. Las otras olas, Cokes y Chickens, están a más de una hora pero también es posible ir a darse un baño:



La surf house tiene cuatro habitaciones: dos dobles y dos cuádruples, en total caben 12 personas. Todas las camas son grandes y las habitaciones cuentan con aire acondicionado, ventilador y baño privado. Además, hay un jardín/terraza chill out en el que puedes descansar al aire libre después de surfear:



Aquí, Nacho y Luisa, ambos excelentes conocedores de los spots de la zona y siempre a nuestra entera disposición, nos estuvieron guiando en todo momento para surfear los mejores baños y nos organizaron las mejores barbacoas también:



Como los dos son españoles, le ponen una especial atención a la comida, que es increíble, además de variada y abundante:



Nos hicieron sentir como en casa. Además, ofrecían otras actividades como hacer Kayak, Windsurfing, Paddle Surf o Snorkelling guiado. Todo de la mano de Himmafushi Water Sports, su partner:



Nos lo pasamos pipa. Que si surfing, comilonas, paseitos por la playa, risas con la gente local...






Este es el video de lo que fue nuestro día a día en Mango Surf House, donde una cosa está clara: ¡¡el surfing y la comida nunca van a faltar!!


Y éste es el cuadro que hice con las principales diferencias que yo veo entre ir en barco o hacerlo por tierra:


En CONCLUSIÓN: si vas a ir tu sólo, con tu novia o con unos pocos amigos; yo iría POR TIERRA, pues te va a dar libertad a la hora de reservar y de comprar los vuelos ya que no hay que hacerlo con cinco meses de antelación. Además, vas a comer increíble, te va a costar menos, vas a poder comunicarte mejor con el guía (es español y conoce las olas a la perfección) y vas a poder darte los paseos que quieras por la isla.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Dos semanas en Cloud 9 (Filipinas)

Para mi, poder conocer y surfear Cloud 9 fue un sueño hecho realidad. No dudaría nada en afirmar que es la derecha más perfecta que he surfeado en mi vida:

Foto: @lauperlau

Pero Filipinas es (y tiene) mucho más. Empezamos por el principio:


Yo venía de Dubai, de surfear debajo del único hotel 7 estrellas del mundo.
Fue un cambio muy grande la verdad:


Lo más curioso fue llegar al aeropuerto de Cebú (Filipinas) y encontrarme las tablas de mis amigos. Éstas aún tardarían varios días en llegar hasta sus manos. Recordad todos que en Emirates, por ejemplo, te tienen que compensar con 50 dólares por cada día que pases sin tu equipaje...


Una vez en la isla de Siargao, como no, mis tablas tampoco llegaron. Mientras las reclamaba, la última furgo-taxi se marchó. Empezaba bien el tour. Por suerte, un vasco muy simpático que estaba en el aeropuerto cambiando un billete, se ofreció para llevarme en su moto. Era el más que mítico Koldo. Toda una leyenda. Desde aquí le mando un fuerte abrazo y le doy las gracias de nuevo.


Hay que decir que a Siargao se puede llegar volando directamente desde Cebú o bien volando a Surigao (más barato) y desde ahí pillar un barco a Siargao. La compañia que hace estos vuelos se llama Cebú Pacific y las tablas con ellos viajan gratis (hasta 20 kg). Ahora, que lleguen a su destino es otra historia jeje.


También decir que hay que tener mucho cuidado con el horario de los vuelos, ya que suelen salir con retraso. Lo mejor sería no volar el mismo día del vuelo internacional, sobre todo si esa ruta incluye Manila (aquí hay mucho tifón).


Una vez en la isla, mi casa para los próximos quince días sería el 303. Un sitio bastante "sin más" pero muy barato (cinco euros cada uno por noche) y que está muy cerca de las olas:



Aquí conocimos a mucha gente interesante y simpática. En espacial, a este grupo de españoles. ¡Desde aquí les mando un abrazo gigante!


Nuestra rutina consistía básicamente en surfear Cloud 9 todo el día jeje:




Llegamos justo después del QS1500. El pico estaba un poco apretado esos días entre locales (tienen nivelazo) y extranjeros. Todos luchaban por coger alguna bomba, pero la paciencia siempre tiene su recompensa, que se lo digan a mi hermano Pedro jeje.




Pillamos varios días pequeños pero perfectos y algunos días bastante malos onshore, pero por lo general, hubo olas todos los días, pequeñas pero hubo:



Después de surfear solíamos ir a comer al Ronaldos. Para cenar siempre hacíamos Kermit o Bravo (un hotel-restaurante de unos chicos catalanas. ¡Muy recomendado!):


Y nuestros paseos por el muelle también eran bastante míticos la verdad jeje:




Un día yendo a cenar no cabíamos todos en un taxi así que nuestro amigo "China" de Israel nos llevó en su moto. Fuimos 4 en ella:


Fue ahí cuando decidimos alquilarnos un par de motos jeje. Cuestan cinco euros al día (unos 250 pesos filipinos):


Esta era mi moto. Tenía marchas y unas buenos amortiguadores, aunque ahora, con todo el asfalto en la isla, no hacen tanta falta.
Con ellas, y con Patrick y Lu (que estaban celebrando su luna de miel en la isla), nos fuimos hacia el norte, hacia las piscinas naturales de Magpupungko:



Éstas sólo existen en marea baja:



¡En marea alta parecía que salía una ola allí!


A la vuelta, paradita en el hotel de Patrick y de Lu, cena en la playa y rumba en el Jungle Tattoo:




Otra excursión que hicimos un día que no había olas fue al Sugba lagoon:



Y la mejor, a una ola que nos dijo nuestro amigo coruñés Rachid:


Allí pillamos uno de los mejores baños de nuestras vidas. Los cuatro solos en en el agua en una pedazo izquierda.


Estaba perfecto. Lo malo fue que en uno de los tubos, más concretamente en el más ancho, profundo y largo de mi vida; justo cuando iba a salir, la espuma me quitó la tabla y me estampó contra el agua. Al principio pensé, por el impacto, que me había dado contra el reef, pero no tenía ningún corte, sólo tenía rojo. Yo creo que gracias a la adrenalina el golpe no me dolió tanto, porque seguí surfeando pese a tener una costilla rota.
Por la tarde me volví a meter pero ya me dolía un montón.
Al volver a España me hice una radiografía donde, efectivamente, se veía que tenía una costilla rota. Yo flipo que no me haya desmayado del dolor:


Pero bueno, volviendo al tour, ya no pude surfear más. Me perdí el mejor día de olas (Cloud 9 grande y perfecto) y el salto desde una avioneta en Dubai. Otra vez será. A veces se gana y a veces se pierde. Por lo menos disfrute de la sensación de ir dentro de ese tubo...
Cuando tocó, recogimos nuestras cosas e iniciamos el camino de vuelta a casa:


Previa parada en Dubai por supuesto jejeje:


Era el cumple de nuestro amigo coruñés Tiko y no podíamos faltar:




Al día siguiente, skydive, o mejor dicho, "paracaidismo":



Luego Pablito Hidalgo y Peter nos llevaron a un sitio local a comer. Estuvo muy guapo y rico:


Por la noche, paseito por Dubai Marina con el gran Guni:


Al día siguiente, vuelo a España. Este año tocaba ver el derbi desde el aeropuerto:


Este es el video-resumen de nuestro paso por Filipinas y Dubai. Espero que os sirva para haceros una idea. Un saludo a todos.