lunes, 28 de diciembre de 2015

El único oasis de toda América y las famosas líneas de Nazca

Si bajases tres horas hacia el Sur desde Paracas por la carretera o atravesando el desierto te encontrarías con algo insólito.



Se trata de concretamente el único oasis que hay en toda América: el oasis de la Huacachina.



La leyenda cuenta que una joven doncella llamada Huacay China se enamoró de un joven guerrero. Después de casarse, el guerrero tuvo que ir a una guerra en la que murió. Tras enterarse de la noticia la joven Huacay China se impregnó de tristeza y fue a llorar al campo de girasoles donde se habían visto por primera vez. La joven Huacay China lloró día tras día, hasta que las lágrimas de su llanto formaron una pequeña laguna. Un día cuando ya oscurecía un joven pasó por la laguna y vio a la joven Huacay China. Ella, al darse cuenta de que la observaban, empezó a correr. Cuando el joven ya la iba a alcanzar ella se lanzó a la laguna. Esperó durante horas hasta que el joven se fuera, cuando salió se dio cuenta de que ya no tenía piernas. Ahora era una hermosa sirena, dándole así el nombre a la laguna.



Es un sitio acojonante. Yo nunca había visto un oasis. Además, puedes caminar durante horas por las dunas y no vas a ver nada más que arena:





Mi Tío Manolo y yo nos nos lo pasamos como enanos:


Una cosa que también mola mucho hacer aquí es sandboard:


Ya sea tumbado o de pié:



También es un buen sitio para comer chancho al palo con carapulcra (mi comida favorita peruana) en el restaurante Ruma Wasi, a la entrada de la ciudad de Ica:




Ya en Ica con el estómago lleno, mi tío y yo decidimos subirnos al primer bus con destino Nazca. Tardamos un par de horas en llegar pero mereció la pena.
Una vez en esta ciudad nos fuimos directos al pequeño aeropuerto que tienen allí montado para subirnos a las avionetas y ver las famosas líneas de Nazca:




Toda una experiencia. El día estaba despejado y se podían ver todas las lineas con claridad. La cuestión ahora es ¿quién hizo estas líneas? Hay muchas que parecen hechas con una maquinaria demasiado moderna para el siglo en el que se hicieron. No sé. Cada uno puede pensar lo que quiera hasta que se demuestre lo contrario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario