jueves, 18 de julio de 2013
lunes, 15 de julio de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Lesión y circuito gallego en Razo
Hoy hace 28 días que me llevé a mi ahijado Nico de 10 años a patinar al skatepark de Arteixo. Mala idea. Había demasiadas piedritas en el suelo y me comí una de pleno, quedándose el patín quieto y yo volando hacia delante ante la atenta mirada de Nico. Resultado final: una pequeña fisura en la cabeza del radio y, en teoría, un mes fuera del agua.
Pero yo quería volver a entra al agua cuanto antes, estaba surfeando bien y no me quería perder el campeonato de Pantín que era clasificatorio para el nacional. Así que a los nueve días de habérmelo roto ya estaba dándole caña con un osteopata mañana y tarde para ver si podía surfear ese fin de semana en Pantín. Hicimos grandes avances, pudiendo llegar a estirar todo el brazo y a moverlo más o menos bien. Pero al tenerlo tantos días parado había perdido en él una fuerza considerable y no era capaz de utilizarlo para levantarme, ese fue el gran problema.
Me pasé un par de días enteros haciendo ejercicios pero llegó el domingo por la mañana (día del campeonato) y yo no podía apenas levantarme con las manos, por lo que tuve que desistir de poder competir en Pantín y empezar a pensar ya en el de Razo que sería en apenas quince días.
Como aún no podía surfear aproveché para estudiar todo el día y entre tanto seguir haciendo los ejercicios que me había propuesto mi osteopata Jorge (desde aquí quiero darle las gracias de nuevo por su muy buen trabajo y dedicación y recomendarlo a todo aquel que le haga falta uno alguna vez).
Hasta que llegó el día antes de la competición de Razo, día en el que hice mi último examen y me di mi primer baño. Las sensaciones eran buenas pero me notaba algo cansado.
Esa tarde estuve surfeando con Nuria (de Canarias) y Alex (de Cataluña) que se estaban quedando en mi casa.
A la mañana siguiente al llegar a la playa las olas eran un poco irregulares y era difícil conectar secciones, pero alguna buena salía.
Pasé octavos y cuartos a gusto pero en semis no me entró ninguna ola (la marea estaba un poco alta ya), quedando eliminado y no pudiendo defender el título de campeón conseguido el año pasado.
Aun así fue fue un sábado muy divertido de playa, con olas, calor y muy buena compañía. Éstas son algunas fotos:
Además, Dieguito ganó y esa noche era el festival POP UP! en la playa así que tuvimos que salir a celebrarlo.
Pero yo quería volver a entra al agua cuanto antes, estaba surfeando bien y no me quería perder el campeonato de Pantín que era clasificatorio para el nacional. Así que a los nueve días de habérmelo roto ya estaba dándole caña con un osteopata mañana y tarde para ver si podía surfear ese fin de semana en Pantín. Hicimos grandes avances, pudiendo llegar a estirar todo el brazo y a moverlo más o menos bien. Pero al tenerlo tantos días parado había perdido en él una fuerza considerable y no era capaz de utilizarlo para levantarme, ese fue el gran problema.
Me pasé un par de días enteros haciendo ejercicios pero llegó el domingo por la mañana (día del campeonato) y yo no podía apenas levantarme con las manos, por lo que tuve que desistir de poder competir en Pantín y empezar a pensar ya en el de Razo que sería en apenas quince días.
Como aún no podía surfear aproveché para estudiar todo el día y entre tanto seguir haciendo los ejercicios que me había propuesto mi osteopata Jorge (desde aquí quiero darle las gracias de nuevo por su muy buen trabajo y dedicación y recomendarlo a todo aquel que le haga falta uno alguna vez).
Hasta que llegó el día antes de la competición de Razo, día en el que hice mi último examen y me di mi primer baño. Las sensaciones eran buenas pero me notaba algo cansado.
Esa tarde estuve surfeando con Nuria (de Canarias) y Alex (de Cataluña) que se estaban quedando en mi casa.
A la mañana siguiente al llegar a la playa las olas eran un poco irregulares y era difícil conectar secciones, pero alguna buena salía.
Pasé octavos y cuartos a gusto pero en semis no me entró ninguna ola (la marea estaba un poco alta ya), quedando eliminado y no pudiendo defender el título de campeón conseguido el año pasado.
Aun así fue fue un sábado muy divertido de playa, con olas, calor y muy buena compañía. Éstas son algunas fotos:
Además, Dieguito ganó y esa noche era el festival POP UP! en la playa así que tuvimos que salir a celebrarlo.
miércoles, 26 de junio de 2013
Surfer Rule nº 145
Ya está a la venta el nuevo número de la Surfer Rule.
Un número muy guapo que viene cargado de fotones, historias y entrevistas. Además, tiene una nueva sección llamada "La claqueta de la Rule" donde se destripan las últimas películas del sector que van saliendo. Esta vez nos tocó a Pocholo y a mi destripar Done, la nueva de John John Florence.
También se hace mención al viaje que hice con Will a Costa Rica, donde pillamos Pavones muy bueno y montamos este video:
Un número muy guapo que viene cargado de fotones, historias y entrevistas. Además, tiene una nueva sección llamada "La claqueta de la Rule" donde se destripan las últimas películas del sector que van saliendo. Esta vez nos tocó a Pocholo y a mi destripar Done, la nueva de John John Florence.
También se hace mención al viaje que hice con Will a Costa Rica, donde pillamos Pavones muy bueno y montamos este video:
Costa Rica Baby from Ogilviebros.com on Vimeo.
miércoles, 12 de junio de 2013
The Winter Goes Off
Esto ha sido lo que he hecho desde que volví de California: surfear en mi querida Galicia con Alex Vilalta, competir en el circuito gallego de Malpica, viajar a Londres, cortarme el pelo por 1 $, graduarme en la universidad, salir de rumba y sobre todo disfrutar de los amigos.
The Winter Goes Off Ft Pablo Montero and Alex Vilalta from PaulMontana on Vimeo.
Para ver el video en HD hay que ir a vimeo.com
lunes, 10 de junio de 2013
La Cueva (8-6-2013)
Borja Ortiz me acaba de pasar estas fotos del sábado por la mañana en La Cueva. Aunque el tiempo no era de verano todavía, había unas izquierdas muy bonitas y se estaba en buena compañía. Además estaba estrenando mi nueva DFK 5,11 de Pukas que va como un misil!
Gracias Borja!
miércoles, 8 de mayo de 2013
miércoles, 24 de abril de 2013
Costa Rica baby
Ya está en la red el video hecho por Will de nuestro viaje a Costa Rica. Muchas olas, risas, horas de carretera y lugares increíbles. Un país precioso al que volveré pronto sin lugar a dudas. Gracias por todo maes. Puravida.
Costa Rica Baby from Ogilviebros.com on Vimeo.
domingo, 21 de abril de 2013
Campeonato de Malpica
Esta semana hemos estado yendo Alex y yo a entrenar a Malpica para el campeonato. Las olas fueron buenas durante toda la semana y nos pegamos alguna que otra comilona buena también.
Lo malo es que para el sábado el tamaño de las olas bajó mucho y al haber tanto viento offshore se hizo muy difícil surfear. Aún así conseguí apañármelas en cada manga y llegar a la final, en el que fue el campeonato con más inscritos del último año (había surfistas de todo el norte peninsular y del mediterráneo).
En la final las olas fueron muy malas ya que estaba la marea muy alta y sólo entró una serie en toda la manga. Yo cogí la primera ola y me caí, así que no pude optar a más.
Me gustaría dar la enhorabuena a los demás finalistas en especial a Luís Ansín que ganó su primer open con un surfing muy sólido.
Lo malo es que para el sábado el tamaño de las olas bajó mucho y al haber tanto viento offshore se hizo muy difícil surfear. Aún así conseguí apañármelas en cada manga y llegar a la final, en el que fue el campeonato con más inscritos del último año (había surfistas de todo el norte peninsular y del mediterráneo).
En la final las olas fueron muy malas ya que estaba la marea muy alta y sólo entró una serie en toda la manga. Yo cogí la primera ola y me caí, así que no pude optar a más.
Me gustaría dar la enhorabuena a los demás finalistas en especial a Luís Ansín que ganó su primer open con un surfing muy sólido.
1ª Proba do Circuito Galego Open de Surf – Praia de Area Maior (Malpica de Bergantiños) from Federacion Galega de Surf on Vimeo.
domingo, 14 de abril de 2013
California parte III y vuelta a casa
Después de siete cómodas horas de avión desde Costa Rica llegamos a LAX, donde tuvimos que estar dos horas en la aduana porque solo había tres trabajadores para sellar los pasaportes de 500 turistas.
Ya fuera del aeropuerto Antuan nos estaba esperando en el ya más que mítico Infinity.
Fuimos a dormir a su casa de Santa Mónica y al día siguiente bajamos a San Diego. Ya no me acordaba de lo que era un atasco. Tardamos más del doble de lo que deberíamos.
En San Diego nos quedamos en chalet de Bastien en frente a Screeps.
Desayunamos tortitas y bacon como buenos americanos en el Dennys y fuimos a Blacks por el místico y peligroso atajo de Erik.
Hasta que un coche atropelló la All Merrick nueva de Antuan y nos obligó a ir a Mission beach a arreglarla, pero era demasiado caro así que volvimos a PB a comernos una hamburguesa mientras pensábamos que hacer con la tabla.
Fuimos al 5 guys que es la hamburguesería más cara pero posiblemente la de mejor calidad. Ésta, junto con el In & Out y el Burger Junkies de San Clemente, me parece la mejor hamburguesa de todo norteamérica.
Como no nos quedó claro qué hacer con ella organizamos una barbacoa en casa con la crew alemana y americana que acabó con una rumba por PB.
De resaca nada mejor que otra churascada y unas patinadas en el halfpipe de casa.
Y un bañito en Blacks con visita de tiburón incluida.
Un poco de sushi nunca viene mal tampoco, y si es el cumple de Will y hay happy hour mejor todavía!
Así, nuestros días en California llegaron a su fin, no sin antes ver un montón de personajes como éste:
El monumento a los americanos caídos en la 2ª guerra mundial:
O ir a ver jugar a los Lakers al Staples Center de Los Ángeles.
Además de dormir en un motel de malamuerte en Inglewood (barrio natal de Dr. Dre) e intentar colar en el avion este reventado ataúd de 50 kg:
Pero bueno nada como llegar a casa con tus seres queridos y dormir en tu propia cama después de 65 días de tour, por mucho frío y luvia que haya.
Ya fuera del aeropuerto Antuan nos estaba esperando en el ya más que mítico Infinity.
Fuimos a dormir a su casa de Santa Mónica y al día siguiente bajamos a San Diego. Ya no me acordaba de lo que era un atasco. Tardamos más del doble de lo que deberíamos.
En San Diego nos quedamos en chalet de Bastien en frente a Screeps.
Desayunamos tortitas y bacon como buenos americanos en el Dennys y fuimos a Blacks por el místico y peligroso atajo de Erik.
Hasta que un coche atropelló la All Merrick nueva de Antuan y nos obligó a ir a Mission beach a arreglarla, pero era demasiado caro así que volvimos a PB a comernos una hamburguesa mientras pensábamos que hacer con la tabla.
Fuimos al 5 guys que es la hamburguesería más cara pero posiblemente la de mejor calidad. Ésta, junto con el In & Out y el Burger Junkies de San Clemente, me parece la mejor hamburguesa de todo norteamérica.
Como no nos quedó claro qué hacer con ella organizamos una barbacoa en casa con la crew alemana y americana que acabó con una rumba por PB.
De resaca nada mejor que otra churascada y unas patinadas en el halfpipe de casa.
Y un bañito en Blacks con visita de tiburón incluida.
Un poco de sushi nunca viene mal tampoco, y si es el cumple de Will y hay happy hour mejor todavía!
Así, nuestros días en California llegaron a su fin, no sin antes ver un montón de personajes como éste:
El monumento a los americanos caídos en la 2ª guerra mundial:
O ir a ver jugar a los Lakers al Staples Center de Los Ángeles.
Además de dormir en un motel de malamuerte en Inglewood (barrio natal de Dr. Dre) e intentar colar en el avion este reventado ataúd de 50 kg:
Pero bueno nada como llegar a casa con tus seres queridos y dormir en tu propia cama después de 65 días de tour, por mucho frío y luvia que haya.
martes, 2 de abril de 2013
Costa Rica parte II
Después de surfear Playa Guiones proseguimos nuestro camino hacia el norte. Paramos en todas las playas que nos encontramos. Da gusto ver como aún quedan spots de muy buena calidad en Costa Rica alejados de la masificación. Éste es el caso de Marbella. Una playa con multitud de picos tuberos y muy poca gente en el agua.
Aquí pasamos unos días en esta bonita casa cerca de la playa que alquilamos:
Nuestro siguiente destino fue Tamarindo (se le suele llamar "Tamagringo" por la cantidad de norteamericanos que hay), a una hora al norte en coche.
Allí nos quedamos en "Chocolate", un hotel muy bonito y barato:
Por la tarde surfeamos olas guapas en Playa Grande (es donde más mar entra de toda la zona) y disfrutamos de un bonito atardecer.
Por la noche dimos una vuelta por este turístico pueblo. La verdad es que es la zona con más ambiente de todo el pacífico.
Al día siguiente fuimos a ver Playa Langosta, Playa Negra y Avellanas.
En las tres había muy buenas olas pero mucha gente. Nos dimos un baño en Avellanas y volvimos a Playa Grande que fue la que más nos gustó, y en la que menos gente había.
El lunes decidimos volver a San José para hacer algo de turismo y para que Fran catara Cuartel.
El martes fuimos al mercado local y a las zonas más emblemáticas de la ciudad.
Y al día siguiente al amanecer visitamos el volcán Irazú, que lleva años inactivo pero se pueden ver los dos océanos desde él.
Allí compartimos almuerzo con unos animales locales bastante curiosos:
De vuelta en San José fuimos a visitar a Lope a la Surf Factory.
Por la noche nos despedimos de Fran que volvía a España y nos fuimos a cenar a una parrillada argentina masiva.
Gracias a Lope que nos invitó a su barco pudimos surfear la que mucha gente considera la mejor ola de Costa Rica, y a la que sólo se puede acceder por mar ya que rompe en una playa privada. Ésta ola se llama Escondida y es un pico de roca con secciones huecas y muy maniobrable. Nos cuadró un poco on shore pero pudimos comprobar su enorme calidad.
También aprovechamos para surfear la izquierda de la Isla, que estaba grande pero iba muy larga.
A la vuelta me encontré bastante mal con unos síntomas muy raros y tuve que ir al hospital. Me hicieron varias pruebas y no me vieron nada raro, así que no problem, unos análgesicos y para casa a descansar.
Esa noche conseguí dormir mucho y levantarme mejor, así que por la mañana comprobamos que los partes seguían buenos para el sur y decidimos ir a la joya del país: Pavones.
Tras seis horas de bus hasta Paso Canoas (en la frontera con Panamá) y dos horas de taxi hasta Pavones, nos encontramos con en esta izquierda de más de un kilómetro de recorrido:
El primer día nos dimos tres baños. Cogí alguna ola de más de 30 segundos. Nunca había surfeado nada igual. Cuando pillas una ola lo mejor es no remontar si no ir pillando varias olas hasta el final, salir y volver a entrar en la primera sección porque remando te puedes volver loco.
Estuvimos casi una semana en este pueblo surfeando todo el día porque la ola rompe en todas las mareas y porque no hay nada más que hacer a parte de surfear y comer casados.
Hasta que llegó el momento de irse a San José. Como no había muchas opciones de transporte nos subimos a la pick-up del dueño de la cabina en la que nos estuvimos quedando para que nos acercará a Paso Canoas. Tardamos dos horas pero llegamos sanos y salvos.
El bus no salía hasta la tarde así que cruzamos andando a Panamá para comer y dar una vuelta.
Ya en San José hicimos tiempo en el skatepark hasta que nos fuimos para el aeropuerto.
Donde gracias a nuestra labia, buena suerte y a la simpática gente de TACA no tuvimos que pagar las tablas.
Aquí pasamos unos días en esta bonita casa cerca de la playa que alquilamos:
Nuestro siguiente destino fue Tamarindo (se le suele llamar "Tamagringo" por la cantidad de norteamericanos que hay), a una hora al norte en coche.
Allí nos quedamos en "Chocolate", un hotel muy bonito y barato:
Por la tarde surfeamos olas guapas en Playa Grande (es donde más mar entra de toda la zona) y disfrutamos de un bonito atardecer.
Por la noche dimos una vuelta por este turístico pueblo. La verdad es que es la zona con más ambiente de todo el pacífico.
Al día siguiente fuimos a ver Playa Langosta, Playa Negra y Avellanas.
En las tres había muy buenas olas pero mucha gente. Nos dimos un baño en Avellanas y volvimos a Playa Grande que fue la que más nos gustó, y en la que menos gente había.
El lunes decidimos volver a San José para hacer algo de turismo y para que Fran catara Cuartel.
El martes fuimos al mercado local y a las zonas más emblemáticas de la ciudad.
Y al día siguiente al amanecer visitamos el volcán Irazú, que lleva años inactivo pero se pueden ver los dos océanos desde él.
Allí compartimos almuerzo con unos animales locales bastante curiosos:
De vuelta en San José fuimos a visitar a Lope a la Surf Factory.
Por la noche nos despedimos de Fran que volvía a España y nos fuimos a cenar a una parrillada argentina masiva.
Gracias a Lope que nos invitó a su barco pudimos surfear la que mucha gente considera la mejor ola de Costa Rica, y a la que sólo se puede acceder por mar ya que rompe en una playa privada. Ésta ola se llama Escondida y es un pico de roca con secciones huecas y muy maniobrable. Nos cuadró un poco on shore pero pudimos comprobar su enorme calidad.
También aprovechamos para surfear la izquierda de la Isla, que estaba grande pero iba muy larga.
A la vuelta me encontré bastante mal con unos síntomas muy raros y tuve que ir al hospital. Me hicieron varias pruebas y no me vieron nada raro, así que no problem, unos análgesicos y para casa a descansar.
Esa noche conseguí dormir mucho y levantarme mejor, así que por la mañana comprobamos que los partes seguían buenos para el sur y decidimos ir a la joya del país: Pavones.
Tras seis horas de bus hasta Paso Canoas (en la frontera con Panamá) y dos horas de taxi hasta Pavones, nos encontramos con en esta izquierda de más de un kilómetro de recorrido:
El primer día nos dimos tres baños. Cogí alguna ola de más de 30 segundos. Nunca había surfeado nada igual. Cuando pillas una ola lo mejor es no remontar si no ir pillando varias olas hasta el final, salir y volver a entrar en la primera sección porque remando te puedes volver loco.
Estuvimos casi una semana en este pueblo surfeando todo el día porque la ola rompe en todas las mareas y porque no hay nada más que hacer a parte de surfear y comer casados.
Hasta que llegó el momento de irse a San José. Como no había muchas opciones de transporte nos subimos a la pick-up del dueño de la cabina en la que nos estuvimos quedando para que nos acercará a Paso Canoas. Tardamos dos horas pero llegamos sanos y salvos.
El bus no salía hasta la tarde así que cruzamos andando a Panamá para comer y dar una vuelta.
Ya en San José hicimos tiempo en el skatepark hasta que nos fuimos para el aeropuerto.
Donde gracias a nuestra labia, buena suerte y a la simpática gente de TACA no tuvimos que pagar las tablas.
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